EN 1493 REGRESÓ A LA PENÍNSULA LA EXPEDICIÓN CAPITANEADA POR CRISTÓ-BAL COLÓN, que anunció el descubrimiento de nuevas islas hacia las Indias. Lo recibieron de inmediato sus patrocinadores, Isabel I y Fernando V, los reyes de Castilla y Aragón, que le sugirieron realizar un nuevo viaje para continuar con la exploración. Por supuesto, también lo financiaron, interesados en expandir el prestigio y poder de la Corona, pero, sobre todo, con la intención de conseguir nuevas rutas de comercio, fuera del control y la influencia portuguesa, que permitieran obtener tanto cualquier fuente de ingresos, como especias y oro.
Colón, que contaba para este segundo viaje con más y mejores medios –5 naos, 12 carabelas y unos 1500 hombres–, no había encontrado hasta entonces especias, pero sí oro. Se lo entregó en…