En 1924, Hitler ingresó en la prisión bávara de Landsberg después de liderar un intento de golpe de estado conocido como el "Putsch de Múnich" o el "Putsch de la cervecería". Durante la reclusión comenzó a redactar los principios de su ideología, aquellos que ofrecerían la base para su mandato, que se iniciaría en 1933. Unos años antes, el 24 de febrero de 1920, el propio Hitler había leído, junto al entonces líder del Partido Nacionalsocialista alemán, Anton Drexler, los 25 puntos del programa de la formación que permanecieron inamovibles hasta el fin de la guerra, en 1945. Entonces ya se distinguía entre aquellos que tenían "sangre alemana" y, en consecuencia, el derecho a la ciudadanía, y aquellos que no la tenían y, por lo tanto, no podían ser miembros…
