Las ollas lentas son ideales para recetas que requieran cocciones largas, como pucheros, legumbres y carnes, pero también guisos de verduras, platos de pescado… Su principal ventaja es que cocinan solas. Pones los ingredientes dentro, fijas la temperatura y el tiempo (normalmente entre 4 y 8 horas, a veces más) y te olvidas. Muchas se pueden programar para tener la comida lista a una hora determinada e, incluso, mantenerla caliente una vez ya ha terminado la cocción. Además, al cocinar los alimentos a baja temperatura preservan mejor los nutrientes, intensifican los sabores y aportan a los platos una textura suave y melosa. Otro punto a su favor es que consumen muy poca luz: aunque estén encendidas varias horas, gastan menos que unos minutos de horno.
Crockpot, CSC012X Autostir
ELLA SE…