“Hay otras formas de enseñar más útiles para las nuevas generaciones, que van a tener que vivir la era digital” Confieso que no se por qué estoy deseando cambiar de estación. Deseo que llegue la primavera y enseguida el verano y, al final, que empiece el curso y volver a la rutina. En fin, un absurdo, porque cada vez el tiempo pasa más rápido y las estaciones se superponen en un desenfreno de agenda y tareas.
A pesar de todo, me encanta ver las yemas en los árboles, las primeras rosas y los almendros en flor. Es la estación de la vida, del verdor y de la promesa de paseos y sol, y de dejar atrás los plumas y las medias, los calcetines y las botas, de tardes largas y…
