ERA una noche en la que se ponía en valor la artesanía. Brugal presentaba su nueva bebida, «Maestro reserva», y reunía para ello dos mundos, en apariencia, muy diferentes: el de la aristocracia y el cine. El primero, representado por Alejandra de Rojas y Lulu Figueroa; el segundo, de la mano de Olivia Molina, Fernando Andina y Quim Gutiérrez. Todos ellos se dieron cita en el Green Patio, de Madrid, donde disfrutaron de una exclusiva fiesta en la que la hija de la recordada condesa de Montarco nos contaba que es feliz con su vida entre el campo y la ciudad y, también, con su papel de madre, porque su hijo, Pepe, de cuatro años, «es mi ilusión»: «Es un niño muy sociable al que, desde pequeñito, le he inculcado…
