En apenas 58 años de vida, Carlos V se convirtió en uno de los monarcas más importantes de la Historia del Viejo Continente, teniendo bajo su poder los territorios austriacos, Castilla, Navarra, Nápoles, Sicilia, Aragón y las Indias; además del derecho a sucesión del trono imperial. A los 26 años se casó con su prima Isabel de Portugal y tuvo seis hijos: Felipe, María, Fernando, Juana, Juan y Juan.
Además, el emperador tuvo otros cinco hijos fuera del matrimonio, tres de los cuales llegaron a edad adulta: Margarita de Austria, cuya madre fue Juana Van der Gheest; Tadea de Austria, hija de Orsolina della Penna; y Juan de Austria, hijo de Bárbara Blomberg. Este último se trata del menor de todos los retoños del rey y el único que tuvo…