AL VESTIRTE
Evita todo aquello que presione el abdomen, como el uso de cinturones ajustados o fajas, porque lo que hacen es aumentar la presión abdominal y facilitar el reflujo.
EN LA MESA
Puede ser de ayuda tomar alimentos ricos en probióticos que ayuden a regenerar la flora intestinal, como yogures vegetales, kéfir, chucrut o sopa de miso. Igualmente, evita el alcohol, el chocolate, el tomate frito, los cítricos, el picante, las bebidas con gas, los precocinados...
AL DORMIR
Es recomendable hacerlo un poco incorporada. Dormir con la cabeza algo elevada reduce el reflujo, pero no conviene levantarla más de 15 centímetros porque podría llegar a perjudicar la espalda. Y no te acuestes enseguida tras la cena: deja pasar 2 horas.…
