PARA SER COLECCIONISTA NO SE NECESITAN GRANDES FORTUNAS. HAY LUGARES ACCESIBLES CON VERDADERAS JOYAS. La primera edición de El origen de las especies de Darwin, los planos originales de la Catedral Metropolitana o, incluso, una máquina “Enigma”, con la que cifraban sus mensajes secretos los espías nazis durante la Segunda Guerra Mundial, son algunos de los ejemplos más destacados que se han comerciado en el mercado de coleccionistas. Y ha sucedido aquí mismo, en México.
En el país, existe una extensa comunidad de coleccionistas, aficionados, que adquieren las cosas más diversas, “chachareros”, como se llaman a sí mismos. Y los hay con todo tipo de perfiles, intereses y edades, pues, una colección bien construída puede representar una buena inversión.
Eduardo López Morton, director general de Morton Subastas, explica que el…