Los grandes líderes del mundo, de todos los ámbitos y en todos los tiempos, han expresado un deseo en común, que es lograr la paz mundial. Pero, ¿cómo se alcanzaría un propósito tan ambicioso, si desde la infancia, incluso desde el embarazo, la competencia es una constante? Como bien decía la filósofa y maestra María Montessori, este es el inicio de todas las guerras.
Porque esas pequeñas batallas que sostienes con tu pequeño cuando no quiere comerse el alimento que le preparaste o discute contigo a causa de que le has llamado la atención, también son guerras; sin soldados ni misiles, es cierto, pero sí con fórmulas educativas que bien pueden, eventualmente, convertirse en conflictos mayores que los llevan a no saber estar en paz.
TIP
Déjalo que viva todas…
