Extravagante tradición
Una bella historia de amor. Madrid, un vientecillo gélido se cuela por el cogote, pero aquí hace calor, porque, frente a una taza de café, Jaime Peña-fiel me abre su joven corazón de 86 años. “Cuando conocí a Carmen, me enamoré locamente. Yo estaba infelizmente casado y, en un viaje con los Reyes a México, le compré el traje de novia que yo soñaba que vistiese. Lo guardé en su percha, colgado en alto, durante catorce años, hasta que pudimos casarnos en Miami, con Julio Iglesias como padrino”. Desde entonces, en cada aniversario –y aquí viene lo sorprendente–, por la mañana, Carmen abre la caja y se viste como aquel día. Desde la ropa interior –sí, las bragas, esa palabra tan fea–, en exquisito encaje suizo, hasta los…