“En una charla con Diego, mi marido, hablando de dónde podíamos ir de vacaciones, él sugirió Huelva o la Costa del 'Solos', queriendo decir Sol, claro está. Lo dijo casi sin pensar, se paró un rato y luego se echó a reír. Después, más serio, me dijo que había un tema que quería comentarme desde hacía tiempo: le preocupaba la relación que mantengo con mi madre. Cuando le pregunté qué quería decir, me explicó que se le hacía insoportable que pasáramos las vacaciones tan a menudo con ella, las llamadas continuas que yo le hago o que se lo consulte todo continuamente. También me dijo que está harto, entre otras cosas, de que mi madre aparezca por casa continuamente. Realmente, me pilló un poco por sorpresa, no me lo esperaba.…