LA propuesta de Giorgio Armani Privé, está marcada por la calidez y las múltiples tonalidades del color naranja, un color positivo, lleno de energía, que evoca sensaciones y emociones. El naranja evoluciona hacia tonos mandarina, curry y ocre, y se ilumina con una miríada de exquisitos bordados. Apuntes ocasionales en negro y verde son las únicas tonalidades discordantes, en esta sinfonía de naranjas. Las chaquetas, de una sastrería exquisita, se enmarcan en ocasiones con mangas pagoda, y se emparejan con pantalones sarong, de inspiración oriental, o con vaporosas faldas plisadas, que fluyen con gracia a cada paso.
Una batería de arabescos y rutilantes bordados adornan los vaporosos trajes de noche, de encaje, seda y organza, que evocan la magia de la Alta Costura, con su evanescencia táctil.
1 Los arabescos,…