A un año de la puesta en marcha de los cobros digitales (CoDi) en México, los resultados son sombríos y las razones, diversas: falta de promoción por parte de los bancos y del gobierno, y la crisis económica generada por el coronavirus, entre las principales.
Desde su lanzamiento, en octubre de 2019, el Banco de México (Banxico) y la banca esperaban que, al menos, el primer año, 18 millones de mexicanos emplearan esta tecnología, desincentivando, con ello, el uso del efectivo.
Sin embargo, a un año de distancia, menos de la tercera parte de la meta total adoptó esta plataforma. Miguel Díaz, director general de Sistemas de Pagos e Infraestructura de Banxico, defiende el resultado: “Llegar a cinco millones de cuentas en el primer año de un producto que es…