AOmar Sharif siempre le acompañaron las etiquetas: mujeriego, jugador, vanidoso, gandul, machista, irascible... y vividor, por encima de todo. Ser actor es un trabajo bastante más agradable que muchos otros, confesaba en una entrevista para FOTOGRAMAS, en 1969. Permite ganar mucho dinero, y el dinero es importantísimo. Al principio, actuar me gustaba muchísimo, ahora sólo cuando no tengo que madrugar ni rodar en exteriores. No es una vocación ni una pasión. Para eso está el bridge. El cine es el vehículo más cómodo que he encontrado para vivir bien. El propio Michel Shalhoub (Alejandría, 1932), nombre real de Omar Sharif, tuvo siempre clarísimas sus prioridades en la vida. Su hijo Tarik, los naipes, los equinos (era propietario de unas caballerizas, y fanático de las carreras) y... las mujeres. Más que…
