Etiopía. Una camarera menuda, de camisa abotonada en los puños y coleta, maniobra con una bandeja de cervezas Gazel por la terraza del hotel Ras en Addis Abeba, la capital. El bar, de madera y espejos, con botellas a medias y servicio de corbata, parece detenido en la época en la que se hospedaban personalidades como Nelson Mandela. “Después de que el Emperador fuera derrocado, quedé con Teferra en mi habitación, en el hotel Ras”, escribió Ryszard Kapuscinski en su libro El Emperador (1974), en el que cuenta que, cada noche, se dedicaba a escuchar a los que habían conocido la corte de Hailse Selassie. Aquí, el periodista polaco narró cómo Lulú, “el perrito del rey (....) a veces, en el curso de alguna ceremonia, saltaba de las rodillas…