De enero a abril, el lago Khövsgöl, el «hermano pequeño del Baikal», se congela y su superficie puede recorrerse sin peligro a pie, en trineo e incluso en camión. Dos metros de hielo de grosor cubren los 136 km de largo por 36 km de ancho del segundo lago más grande de Mongolia. Rodeado por picos que superan los 2.000 m de altitud y alimentado por casi cien ríos, el entorno del Khövsgöl es un parque nacional en el que habitan decenas de especies de peces, además de aves y mamíferos como ciervos, linces y osos pardos.
Este enclave solitario, donde a veces se alcanzan temperaturas de -50 °C, se anima el primer fin de semana de marzo, cuando las comunidades tsaatan, nómadas que viven del pastoreo de renos, celebran…