Ni la misma Adriana Abascal, que nació un 31 de octubre, y quien está convencida de tener algo de bruja, pudo anticipar lo que pasaría una noche de mayo de 1988 cuando fue coronada Señorita México en Veracruz. Tenía 18 años y, de repente, su vida dejó de ser normal para convertirse en un mix entre cuento y guion de película.
Poco después, viviría una de las historias de amor más mediáticas de los noventa al lado de “El Tigre” Azcárraga, con quien compartió siete años intensos de relación. Hasta que la vida la obligó a reinventarse.
Reinvención: esa es probablemente la palabra que mejor describe a Adriana. Se casó en Bel Air, vivió en España, Miami, Nueva York, Londres y, finalmente, París. Fue modelo, conductora, empresaria, mamá de tres,…
