Quienes lo conocen, lo describen a la perfección: es un hombre inteligente, mesurado, carismático, disciplinado, con objetivos claros y enérgico. Sergio Michel Pérez Mendoza se ha ganado el respeto de su equipo, patrocinadores y pilotos experimentados gracias a su esfuerzo y talento. El camino no ha sido fácil, pero desde que supo cuál sería su sueño en la vida, ha piloteado las mejores rectas, las curvas más pronunciadas y los autódromos más complicados, para convertirse en piloto de Fórmula 1.
Checo nació el 26 de enero de 1990, en Guadalajara, Jalisco. A los seis años se inició en el karting junto a su hermano Toño, quien sí quería dedicarse al automovilismo. Sergio confiaba en sus habilidades al volante, pero el futbol le llamaba mucho más la atención. Por…
