Número 1 del mundo en la lista de la ATP y rival directo de Rafa Nadal, Novak Djokovic es un enamorado de España y en concreto de la Costa del Sol. Tanto que ha invertido más de 10 millones de euros en su último capricho, una mansión con vistas al mar y la montaña, en la exclusiva urbanización Sierra Blanca, donde tiene vecinos como el banquero Amusátegui.
La nueva casa del tenista, en la que ya pasó el confinamiento con su mujer, Jelena, y sus dos hijos, tiene 1.000 metros cuadrados construidos, en una parcela de 3.500. Entre sus paredes se esconden nueve dormitorios y ocho baños, una piscina cubierta, varios salones, sala de cine y televisión, una sala de juegos inmensa con billar y futbolín, un spa, con sauna…
