Te irás de espaldas. Tu presencia, tu ayuda, tu mano es para mamá esencial en su trabajo de parto. Eres quien mejor la conoce, has vivido con ella los 180 días (aproximadamente) del embarazo y desde antes (haz tus cuentas). Sobreviviste a sus cambios hormonales-emocionales, sus antojos, sus miradas fulminantes y la acompañaste cada noche intranquila, dolor de espalda, infección; por supuesto, también viviste junto con ella cada patadita, el descubrimiento del género, el shopping para decorar el cuarto… ¿Quién más, sino tú, podría hacerse cargo de cuidar, mimar, respaldar, proteger y acompañar a esa mujer que está a punto de dar a luz a tu hijo?
Solo tú puedes y seguro que mamá lo sabe y lo siente así (pregúntale y verás). Porque mira, nuestra especialista, Geraldine Loredo, nos…