Llega demorada, una enorme ruana la envuelve, tiene un pañuelo de seda a la cintura, zapatillas, el pelo en una cola como al descuido y un bolso rojo de diseñador. “¿Sabés que son estas? Son bombachas de gaucho salteñas. Las tengo desde los trece años. Antes no las quería usar porque me parecían… (hace un gesto que significa desagrado) pero ahora…”. Tiene una belleza que se entiende al instante, leves pecas, una mirada verde profunda, una piel ligeramente dorada.
Enseguida conecta con la idea de las fotos, escucha atenta y hace sugerencias. Su perfume invade el estudio mientras toma una botella de agua, la peinan y la maquillan. Juana asume ser un despiste. “Tengo tantas cosas en la cabeza, chicos, mate, mochilas… no puedo con todo. A veces para encontrar…
