la luz del norte, uniforme, brillante, con querencia al gris, y el clima templado, fresco a veces, de Cantabria, imprimen carácter y determinan un modo de vida suave, que invita a la paz y a bajar las revoluciones del día a día. Por eso, la casa que atesoraba Mercedes Díaz de Rábago, estilista de Nuevo Estilo y decoradora, era un sueño mil veces soñado que se acaba de hacer realidad. "Ésta era la casa de guardeses de una finca mayor, pero que a mí siempre me llamó la atención. Se construyó en 1853 y, pese a tener que hacer borrón y cuenta nueva, en 2024 decidí restaurarla para convertirla en un refugio familiar que conservara el alma del norte", cuenta Mercedes. De la obra, que transformó unos 180 metros cuadrados…
