El 6 de enero, angustiada, Sinéad O’Connor dirigía unas palabras a su hijo Shane, de 17 años, que había desaparecido del centro mental en el que estaba internado. “Shane, mi mundo colapsaría sin ti. Tú eres mi corazón. Por favor, no dejes de latir. Por favor, no te hagas daño”. Dos días después, el 8 de enero, encontraban a Shane muerto. “Mi hermoso hijo, Nevi’im Nesta Ali Shane O’Connor, la luz misma de mi vida, decidió terminar su lucha terrenal hoy y ahora está con Dios. Que descanse en paz y que nadie siga su ejemplo”, escribió la cantante. Sus intentos de salvar al tercero de sus cuatro hijos, nacido de su relación con el músico Dónal Lunny, habían sido inútiles y pronto la cantante apuntó al Gobierno irlandés como…
