Es un síndrome estacional que desaparece a medida que nos adaptamos a los cambios de luz y temperatura. Respetando las horas de sueño, haciendo ejercicio y, sobre todo, comiendo lo correcto, es más llevadero y se pasa antes.
TRÍO REVITALIZANTE
Ahora necesitas hidratos de carbono, que son la energía básica de las estructuras cerebrales. Así, te convienen los cereales integrales y las legumbres, aunque verduras, hortalizas y frutas también los contienen.
Prima igualmente las proteínas completas en cada comida, pues contribuyen a que produzcas mayor cantidad de los neurotransmisores que favorecen el buen humor. Son sus principales fuente las carnes rojas magras, el conejo, las aves, los huevos, el pescado y los lácteos, así como la combinación de cereales y legumbres. Por último, resulta imprescindible una buena dosis de vitaminas…