• De hecho, hay que restringirla pero no eliminarla por completo: se pondría en funcionamiento la secreción de otra hormona, la aldosterona, que provoca la retención de sodio y más retención de líquidos. Sustituye parte de la sal que echas a tus platos por especias varias.
• Es bueno el chocolate negro, por su alto nivel de antioxidantes y magnesio. También las infusiones diuréticas a base de cola de caballo, hibisco, canela con jengibre, té verde, ginkgo biloba o centella asiática y los alimentos ricos en agua como rábano, nabo, apio, sandía, fresa, melón o piña.
• Consume yogures desnatados, pan y pasta integrales con moderación, proteínas bajas en grasa (pavo, huevo) y pocas legumbres.
• Bebe líquidos en cantidad adecuada, evitando las bebidas gaseosas y los zumos,…