Convaleciente aún de su reciente ingreso hospitalario por una infección de riñón, la reina Máxima de Holanda (44) no quiso faltar a la inauguración en La Haya de una conferencia contra la violencia de género en la que, además, ejerció de anfitriona de la princesa Mary de Dinamarca (43), comprometida igualmente en la defensa de los derechos de la mujer. Máxima, que tuvo que abandonar un viaje oficial en China a causa de su dolencia, apareció con buen aspecto, aunque algo cansada pero, sobre todo, feliz por compartir con su amiga la misma causa. Reina y princesa volvieron a dar muestras de complicidad y, también, una lección de estilo vestidas ambas con sencillez y elegancia. Mary lució un abrigo rosa, muy de moda este año, y Máxima, una capa encima…
