He tratado varias veces sobre los sistemas para hacer grandes viajes con poco tiempo, como pueden ser alquilar la moto en destino, enviarla hasta allí con un transportista, o hacer el viaje por etapas, aparcando la moto al final de cada una para regresar en las próximas vacaciones para planear el siguiente. Este último es el que mejores experiencias me ha proporcionado, aunque tiene la desventaja de que hay que desprenderse de la moto durante un periodo de tiempo, o disponer de una segunda unidad para estos viajes. Yo recomiendo esta segunda opción: en el mercado de segunda mano hay muchas trail de los años 90, sencillas, fiables, básicas, que por menos de 2.000 euros nos permitirían dar la vuelta al mundo. Yo dispongo de esta segunda unidad, una BMW…