Antonio Cobas tuvo una actividad febril diseñando y construyendo motos desde finales de los 70, cuando comenzó su aventura motociclista con la Siroko. En poco tiempo salieron de su cabeza las Siroko, Tecfar, BMW, Suzuki, o Kobas, salvo las primeras, motos prácticamente únicas. Esta política cambió al crearse JJ-Cobas, con la intención de vender también a los pilotos privados las mismas motos con las que la escudería participaba en el Mundial.
En 1984 Antonio Cobas diseña su tercera moto de Gran Premio, volviendo al chasis multitubular ya empleado en la Siroko. La escudería JJ-Cobas, con Cardús, que había ganado el Campeonato de Europa con ellos, es el piloto. La TR1 dispone de un chasis muy ligero, rondando los cuatro kilos, el motor Rotax en tándem empleado en las 250 cc…