TENEMOS mucha paz y mucho diálogo y, hoy en día, con los tiempos que corren, a veces no se pone en valor a la familia como equipo de vida. Si hay un mensaje bonito para lanzar estas Navidades, es que hay que apoyarse en la familia, cuidarnos los unos a los otros y aprender a perdonar y a soltar. Nosotros hemos sabido reinventarnos como familia, y hoy encontramos ese equilibrio viendo crecer a nuestras hijas, acompañando a mi marido en su trabajo y yo sintiéndome una mujer cumpliendo mis objetivos…», nos dice Carla Pereyra, que hoy, junto a su marido, Diego Simeone, y sus preciosas niñas, Francesca, de ocho años, y Valentina, de cinco, nos invita a su casa de Madrid, el refugio donde el entrenador, que cumple trece años…
