LO que más me importa en este mundo es aprender, aprender y… aprender. El día que deje de hacerlo, estaré muerta». Frases rotundas, sí, pero que reflejan la personalidad de quien las dice. Carolyne Roehm, diseñadora de moda, decoradora, fotógrafa, escritora, pintora. Esta mujer, nacida en Misuri, con aspecto y cuerpo de modelo, con maneras de elegante dama, siempre tuvo claro lo que quería.
«Mi madre dice que aprendí a andar con tacones casi antes de dar mis primeros pasos», recuerda, sonriente, mientras estira sus interminables piernas en el salón principal de «Weatherstone», su mansión en Connecticut. También dice que el sentido artístico en la familia «escapó» una generación.
Sus padres, los dos educadores, trabajando en la enseñanza, le sugirieron hacer antes una carrera «de verdad», y tras licenciarse en…
