LOS aplausos y las ovaciones la acompañaron en la música y también en el último adiós a Montserrat Caballé, la soprano prodigiosa que, fallecida el pasado 6 de octubre, queda para siempre en la historia como una de las más grandes divas de la ópera. Casi setenta años en los escenarios. En España, se subió por vez primera en 1950. Su carrera internacional comenzó en 1956, en Basilea, con Mimí, de «La Bohème». Sería en Nueva York, en el año 1965, ya casada, un año antes, con el tenor Bernabé Martí, donde alcanzaría la fama, con una interpretación de Lucrecia Borgia. Siempre sonriente, era feliz tanto en el mundo de Verdi, de Wagner... como en nuestro mundo, cantando, con el inolvidable Freddie Mercury, «Barcelona», himno de los Juegos Olímpicos. Mujer…
