HACE unos días, Sting y su mujer, Trudie Styler, paseaban su amor en Roma, en el estreno de la nueva película de ella como directora, «Posso entrare? An ode to Naples »—junto a estas líneas—. Besos, abrazos y mucha complicidad de un matrimonio cuya historia comenzó, hace más de 40 años, con un sonado escándalo. Cuando se enamoraron, el cantante estaba en pleno éxito de The Police y llevaba una década casado con la actriz irlan desa Frances Tomelty (madre de sus dos hijos mayores), una de las mejores amigas de Trudie—trabajaban juntas en la Royal Shakespeare Company—, y vecina, además, de la pareja. Así que el estallido del romance llenó los titulares de la época. Según cuenta el músico en su biografía, «Broken Music», se enamoró de Styler en…
