BÉLGICA se vistió de fiesta el pasado viernes, 21 de julio, con motivo de una doble celebración muy especial. Los belgas no solo salieron a las calles a conmemorar el Día Nacional, sino que también ese mismo día se cumplía el décimo aniversario del ascenso al trono del Rey Felipe, después de la abdicación de su padre, el Rey Alberto II, en 2013.
Todo el país, encabezado por la Familia Real, asistió a los numerosos actos de festejo, que dieron el pistoletazo de salida el jueves, 20 de julio, con el Bal National, un precioso espectáculo de danza ambientado en el barrio de Marolles, en plena capital. Al día siguiente, los Reyes Felipe y Matilde asistieron, junto a sus hijos, Elisabeth, Gabriel, Emmanuel y Eleonore, a la tradicional «Te Deum»,…
