ONCE Upon a Time», allá por 1937, llegó a Hollywood, de la mano de Louis B. Mayer, una actriz austriaca, nacida el mismo año que había estallado la Primera Guerra Mundial. Ella era puro misterio, puro talento. Por aquel entonces, se llamaba Hedwig Eva Maria Kiesler, aunque la Meca del Cine la transformó en Hedy Lamarr, rutilante estrella calificada como la mujer más bella del mundo, y dispuesta a quitarle el trono a Greta Garbo o Marlene Dietrich, otras europeas coronadas en el reino del entretenimiento.
Los padres de Hedwig, judíos acomodados, lograron que su infancia fuera lo más parecido a «un paraíso perdido». En 1933, la joven protagonizó una película checa, «Éxtasis», que entró en la historia del Séptimo Arte gracias a su osadía: por primera vez, una mujer…
