Desde niña, me sentí conectada con Costa Rica. Mi papá viajaba con frecuencia a este país y, con sus relatos, yo imaginaba sus paisajes. Al admirar las montañas verdes acariciadas por las nubes y la inmensidad del océano, desde lo alto de Punta Islita, Autograph Collection, sentí la emoción de encontrarme, por primera vez, en un lugar que, aunque nunca había visitado, me resultaba familiar.
Ese sentimiento de cercanía perduró durante toda mi estancia, alimentado, en gran parte, por las personas que, con su dedicación, transforman cada día en una experiencia inolvidable en este rincón privilegiado de la imponente Península de Nicoya, en Guanacaste.
Inaugurado en 1994, el hotel se desarrolló en completa armonía con sus vecinos, fomentando la conservación de la vida silvestre, la reforestación, la generación de oportunidades…