La película Duna, que llegó a México a finales de octubre, fue uno de los grandes estrenos que por fin atrajo de nuevo a los espectadores a las salas desde el inicio de la pandemia. Basada en el clásico de la literatura de ciencia ficción de Frank Herbert, muestra un mundo, miles de años en el futuro, que visto hoy tiene más de ficción que de ciencia. Las civilizaciones que describe no parecen tener ocio. No hay libros ni teatros, cine, música o deporte.
Y no hace falta tener estudios de sociología para ver que vamos por el camino contrario: ya no vivimos en la era de la información, sino en la del entretenimiento. Incluso en la del sobreentretenimiento: Netflix, Disney, Amazon, HBO, Twitch, YouTube, TikTok, Instagram, Facebook, Twitter, el…
