Esa es, al menos, la conclusión a la que ha llegado Grant Mathews, profesor de astrofísica y cosmología teórica en el Departamento de Física de la Universidad de Notre Dame, que ha estudiado durante más de una década el misterio que rodea a este fenómeno astronómico, que marcó el inicio de nuestra era.
Consultando diversos documentos históricos, astronómicos y bíblicos, Mathews cree que “la estrella” fue una alineación extremadamente rara que tuvo lugar el año 6 a.C. y no se repetirá en 500.000 años: el Sol, Júpiter, la Luna y Saturno, estaban todos en Aries, mientras que Venus estaba, al lado, en Piscis, y Mercurio y Marte estaban en el otro lado, en Tauro.
EL “TITANIC” CHINO
En unos astilleros de la provincia de Sichuan (China), ya han comenzado a…
