Estados Unidos encabeza el ranking de países con los faros más embrujados del mundo. El espíritu americano, lejos de avergonzarse ante las historias de fantasmas, se esfuerza por investigarlas, documentarlas y divulgarlas, incluso a través de órganos turísticos estatales, conscientes de que pertenecen al patrimonio oral de la nación. Gracias a esa valiosa labor de rescate, sabemos que los faros son algo más que meras balizas marítimas, y guardan historias tan fascinantes como espeluznantes. Crímenes sin castigo, fantasmas, muertes inexplicables, tragedias, poltergeist o habitáculos prohibidos, como el de la famosa “habitación del norte” de la casa del guardián del faro de Currituck, que lleva alumbrando oleajes desde 1875. Su aspecto, todo un ejemplo de arquitectura gótica victoriana, no deja indiferente. Hubo un tiempo en el que estuvo ocupado por distintas…