Aparece documentado que durante el Imperio, los romanos eran grandes consumidores de diferentes variedades de coles, imaginamos que valoraban su sabor, pero sobre todo se encuentran registradas en el “vademecum” de la época, ya que sí eran conscientes de la gran cantidad de propiedades beneficiosas para el organismo que contienen.
A esta familia pertenecen: coliflor, brécol, berza, repollo, col, romanesco, lombarda, bimi, coles de Bruselas y colinabo . Entre sus propiedades destacan: Protegen del cáncer. Su consumo regular ayuda a reducir la incidencia de cáncer de pulmón, estómago, colon y piel debido al gran número de antioxidantes y compuestos azufrados que contienen.
Buenas para la salud músculo esquelética. Su aporte en vitamina C es vital para la producción de colágeno (y también para el buen aspecto de la piel), que…