CUANDO YO ERA PEQUEÑO, RECUERDO QUE MIS PADRES PIDIERON AL CÍRCULO DE LEC-TORES, UN LIBRO ENORME Y NARANJA, CON MUCHAS FOTOS A COLOR, QUE SE LLA-MABA EL PORQUÉ DE LAS COSAS. En él venía una somera explicación científica a muchas de las preguntas que los niños, y algunos padres, cuando son curiosos se hacen. Planetas, animales extraordinarios, grandes hazañas, relatos increíbles… Todo muy bien explicado.
Y es que el hombre, desde siempre, necesita una explicación al mundo animado, con ánima, esto es con alma, que le rodea. Todo está vivo. Hasta las lejanas estrellas se mueven, bueno, todas menos una, que señala curiosamente, el norte, aunque en tiempos romanos todas se movían. En las marismas hay seres invisibles que causan enfermedades. También hay piedras que se desplazan repelidas por otras,…
