Tengo un amigo que es un “crytobro”, es de los buenos, en el mejor sentido de la palabra, en realidad no sé si gana o pierde, no se cuánto invierte, no me lo dice y no me importa y tampoco me dice que yo tenga invertir en Dogecoins o cualquiera de esas, me deja en paz y solo hablamos de coches, por eso es de los buenos.
No hace ni dos meses que nos vimos en un viaje por motivos automovilísticos, una concentración de aficionados de una marca nos reuníamos en Madrid como lo solemos hacer cada Febrero, allí se reúnen coches de una misma factoría pero de todas condiciones y estilos, los hay verdes, naranjas, amarillos, rojos, descapotables, familiares e incluso aún se ve algún clásico. Y es esa…