CUANDO el 13 de mayo de 2020 la vida de Ana Obregón se paró debido al fallecimiento de su único hijo, Aless Lequio, a causa de un cáncer con solo 27 años, no podía imaginar que la sonrisa y las ganas de vivir iban a volver algún día.
Han pasado casi cinco años y hoy, al cumplir los 70 años, la actriz puede decir que ha logrado salir de ese túnel profundo y negro, aunque, como ella asegura, nunca más podrá ser feliz con mayúsculas. Ana habla siempre de “media-felicidad”, con un angelito en el cielo y otro en la tierra. Y precisamente ese “angelito en la tierra”, su nieta Anita, es la que ha podido sacarla de su particular infierno.
Cumpleaños a la vez
Esta niña, hija biológica de…
