Su pareja, José Carlos Bernal, ha sido el gran apoyo de Carmen durante estos duros últimos meses La pequeña de las Campos ha dejado atrás los malos momentos vividos tras ser diagnosticada de Covid-19 T RAS estos complicados últimos meses, en los que tuvo que hacer frente al coronavirus, Carmen Borrego (53) necesitaba más que nunca disfrutar de unos días de vacaciones en su querida Málaga, donde se encuentran muchos de sus familiares y amigos. La ciudad andaluza siempre ha sido su refugio, al igual que el de su hermana, Terelu (54), y su madre, María Teresa (79). Allí, todas las Campos cargan las pilas, se llenan de ánimo y recuperan la sonrisa, como le ha ocurrido a Carmen.
Un mal sueño
Viendo su rostro relajado y feliz mientras disfruta…
