Qué importantes son los personajes protagonistas. No basta con que sean heroicos, valientes, intuitivos o deslumbrantes. Deben tener capas y capas, una buena historia de fondo y, en fin, deben estar muy bien elaborados. Y, ante todo, ser llamativos, diferentes a todo lo que podamos haber leído antes. Porque, al fin y al cabo, cuando nos ponemos en la piel de los protagonistas queremos descubrir cómo superan las adversidades, como se enfrentan a los distintos retos que la adversidad (y la trama) les plantea, y, ante todo, queremos sorprendernos, disfrutar con historias nuevas, huir de los lugares comunes y de los recursos habituales a los que la falta de originalidad y la pereza guían a aquellos autores que creen que, en esto de la novela negra, está todo inventado y…
