Entrevista Un calvo pasa desapercibido; una mujer calva, no. Se enfrenta al espejo, que le devuelve una imagen no asociada con la belleza; y a la sociedad, que relaciona alopecia femenina a enfermedad. Lo sabe bien Elísabet Rodríguez, una de las fundadoras de la asociación A pelo.
¿La alopecia femenina siempre provoca ansiedad, depresión...?
Sí. Tengo 40 años y alopecia areata desde los 8. El pelo se me caía en placas en forma de moneda. Y, de pronto, a los 34, en tres o cuatro meses, se me cayó por completo el de todo el cuerpo. Te miras y ya no eres tú. Me puse peluca un tiempo y recuerdo la ansiedad los días que la lavaba: "ostras, si llaman a la puerta, no abro". Me liberé cuando decidí dejarme…
