Reduce azúcares, harinas y cereales refinados, y mantén tu cuerpo bien hidratado En los desayunos y comidas puedes incluir raciones de carbohidratos, pero las justas. En cambio, en las cenas restringe los que proceden de cereales y derivados (pan, pasta, arroz, pizza...) y opta mayoritariamente por los que proceden de verduras o frutas.
PROTEÍNAS DE CALIDAD...
Son las que deben tener más protagonismo en esta dieta. Y eso lo puedes conseguir incluyendo pescado, carne blanca, huevos, legumbres y frutos secos, alimentos ricos en ellas.
...Y GRASAS BUENAS
También es importante el aporte de grasas saludables para facilitar la redistribución del volumen corporal y la quema de grasas. Porque, aunque parezca increíble, unas grasas (las 'buenas') pueden ayudar a eliminar otras. Deben proceder de alimentos frescos sin procesar, como frutos secos…