El mundo asiste asombrado a la hazaña de esta joven de 19 años y 1,45 metros que, sin perder jamás la sonrisa, realiza proezas sobre el tapiz o la barra de equilibrio. Se trata de Simone Biles, una gimnasta diminuta con una fuerza única. Pero Simone, considerada la mejor gimnasta del mundo, acaparadora de medallas de oro en los Juegos de Río de Janeiro es una heroína no solo en el deporte sino, sobre todo, en la vida. A su edad, ya ha tenido que vencer numerosas adversidades: su madre, Shannon (44), tuvo siete hijos y, debido a su adicción a las drogas y al alcohol, los servicios sociales le retiraron la custodia de sus cuatro primeros vástagos. Fue entonces cuando Ronald, padre de Shannon, decidió, junto con su esposa…