La actriz española, como una princesa de «Las mil y una noches», deslumbró con un vestido «vintage » de 1988, y madame Pinault cautivó como «la mujer de rojo» de la velada CONTROVERTIDO, polémico, incansable, insolente, implacable, metódico, perfeccionista, camaleónico, genial. Los adjetivos para definir a Karl Lagerfeld son tantos y tan numerosos como amplio fue su legado y reconocible su imagen. Porque, más allá de ser uno de los diseñadores más influyentes de nuestro tiempo, un excelso fotógrafo y, por supuesto, un artista, fue capaz de conseguir trascender las pasarelas y los grandes salones de la Alta Costura para ser un personaje tan «mainstream» que su perfil en blanco y negro es hoy tan legendario —y pop— como la Marilyn multicolor de Warhol. Quizás por eso, como en la…
