SEGÚN PASAN LAS SEMANAS, LA PROCRASTINACIÓN NOS INVADE Y LOS EQUIPOS VAN DANDO LO PEOR DE SÍ DISFRUTA CON TUS DISPOSITIVOS. El primer día con un nuevo portátil, smartphone o cámara fotográfica tiene algo especial: estamos rebosantes de felicidad, nos sentimos pletóricos, los disfrutamos y configuramos como si no hubiese un mañana y, sobre todo, los protegemos de agentes externos como si de un tesoro se tratase. Pero ¡ay!, según pasan los días y las semanas, ya no nos preocupamos ni los miramos como el primer día, no los limpiamos igual, ni mucho menos tenemos el mismo cuidado que cuando entraron en nuestra vida. Las fotos, vídeos, programas, apps y todo tipo de documentos se amontonan en sus unidades, el inicio se llena de entradas innecesarias y la procrastinación nos…
