El primer prefecto de Judea fue Coponius, que "recibió de César todos los poderes, hasta el de condenar a muerte" (Flavio Josefo, Bell. Iud. 2, 11) y con carácter exclusivo (aunque la existencia de alguna excepción pruebe la regla general), como era propio de la soberanía romana respecto a cualquier territorio ocupado. En este sentido, la situación que describe Jn 18, 31 debe juzgarse como estrictamente veraz: "Pilato les dijo: Lleváoslo vosotros y juzgarlo según vuestra Ley. Los judíos le dijeron: No estamos autorizados para dar muerte a nadie". Tras Coponius vinieron Marco Ambíbulo (9 al 12 ), Anio Rufo (12 al 15), Valerio Grato (15 al 26 ) y, entre los años 26 y 36, Poncio Pilato.…
